Abona en la puerta
Hoja y flor de espino blanco abren la fórmula y la completan ajo, melisa y las vitaminas B1 y B6. Dos tomas al día, tras el desayuno y tras la cena. Rellenas tus datos y el importe se lo entregas en mano al mensajero que te traiga el paquete.
Durante generaciones el espino blanco ha sido la planta a la que se acudía cuando se quería cuidar el corazón.
Con la tiamina el corazón sigue su función habitual y la energía fluye mejor; la piridoxina ayuda a restar fatiga.
Melisa, con su perfume a limón, y ajo redondean la fórmula para quien termina el día con los nervios de punta.
Cinco ingredientes por dosis: tres extractos vegetales, con el espino blanco a la cabeza, y las vitaminas B1 y B6.
Crataegus monogyna, arbusto de seto que lleva siglos en las tisanas pensadas para el corazón
el toronjil de olor cítrico que se cultiva en huertos y se bebe al caer la tarde
su compuesto azufrado da ese olor fuerte y lo ha hecho protagonista del recetario mediterráneo
interviene en la función del corazón, en los nervios y en la obtención de energía
vitamina que acompaña al sistema nervioso y reduce la sensación de cansancio y fatiga
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Sí, siempre acabada la comida: la del desayuno y la de la cena. Con el estómago lleno el ajo se lleva mejor.
Nada espectacular al principio. Las plantas se toman a diario y la mayoría valora el conjunto pasadas tres o cuatro semanas.
Pregúntale antes a tu médico: espino blanco y ajo pueden interactuar con fármacos cardiacos y con los anticoagulantes.
No es necesario ni conveniente; se traga entera con agua justo después de comer.
Embarazadas, madres lactantes, alérgicos al espino blanco o la melisa, y quien tenga una operación en el calendario.
5/5
Llevo un taller de chapa en Albacete y a las seis de la tarde iba con el cuerpo cuesta abajo. Mi cuñado me pasó un bote de CardioViva para ver qué tal.
Las tomo con el café de la mañana y después de cenar, sin fallar ni un día. Al mes acabo la jornada menos baldado. Por mi parte, cambié las patatas fritas del bar por ensalada.
M— Marcelino E., 62, Albacete
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.