Abona en la puerta
Serenoa, ortiga y semilla de calabaza cuidan de la zona urinaria; tribulus, ginseng y ginkgo van a por el tono; el zinc y la vitamina C redondean la cápsula. Una cada mañana con agua. Dejas tu número y abonas al repartidor.
Serenoa, ortiga y calabaza llevan generaciones en el botiquín del hombre que quiere cuidar la zona urinaria.
Tribulus, ginseng y yohimbina son ingredientes de tradición masculina para afrontar la jornada con energía.
El zinc contribuye al mantenimiento de unos niveles normales de testosterona en sangre.
Cada cápsula suma vitamina C, un nutriente que forma parte del buen funcionamiento del sistema inmunitario.
Una fórmula de nueve componentes pensada para el hombre maduro: tres frentes (urinario, tono, nutrientes) en una cápsula.
fruto de una palmera baja de Norteamérica, de uso clásico en el cuidado de la próstata
la raíz y la pepita que se suman a la serenoa para el bienestar urinario
planta rastrera de frutos espinosos, habitual en fórmulas de vigor masculino
la raíz da energía sostenida y la hoja se valora por la circulación periférica
alcaloide del yohimbe africano, de uso tradicional entre hombres
el zinc apoya la testosterona normal y la vitamina C, las defensas
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Serenoa, ortiga, calabaza, tribulus, ginseng, ginkgo, yohimbina, zinc y vitamina C, todos en una sola cápsula.
Por la mañana, después del desayuno y con agua. Así el estómago lo agradece y el tono te acompaña durante la jornada.
Esto va de constancia: es habitual hacer balance tras un mes de cápsula diaria, no tras unas jornadas sueltas.
Hipertensos, personas con problemas de corazón o ansiedad y quienes toman antidepresivos o anticoagulantes deben consultarlo antes con su médico.
5/5
Tengo una frutería en Elche y me levanto a las cinco, así que dormir bien es sagrado. Notaba que me despertaba a mitad de noche y me dio por buscar algo.
Mi cuñado me recomendó Uroprostan. Una cápsula al desayuno, sin más, y cambié el café doble por uno corto. Tras unas semanas el sueño se me ha asentado.
T— Tomás G., 57, Elche
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.