Abona en la puerta
Glucosamina y condroitina, dos piezas del cartílago, se juntan en cada toma con colágeno marino, MSM, boswellia, cúrcuma con pimienta, jengibre y vitamina C. Para agacharte, subir escaleras y coger peso con más soltura. Pides por teléfono; pagas al repartidor.
Glucosamina, condroitina y colágeno marino son los bloques con los que el cuerpo cuida el cartílago y los tejidos de sostén.
Boswellia, cúrcuma con pimienta, jengibre y harpagofito son plantas de siempre en las fórmulas para moverse con soltura.
Cada toma trae vitamina C, nutriente con el que el organismo fabrica el colágeno de cartílagos y vasos sanguíneos.
Cuatro grupos en la misma cápsula: una vitamina, piezas del cartílago, azufre orgánico y plantas de uso tradicional.
el nutriente que el cuerpo usa para sintetizar el colágeno del que está hecho el cartílago
dos sustancias presentes en el cartílago, aportadas como complemento
colágeno de pescado con perla triturada: aporta proteína y mineral al tejido que sujeta la articulación
el MSM cede azufre orgánico y el jengibre pone el rizoma picante de tantas cocinas de Asia
incienso indio, especia dorada y la garra del diablo africana
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Vitamina C, glucosamina, condroitina, colágeno marino, polvo de perla, MSM, jengibre, boswellia, cúrcuma con pimienta y harpagofito.
Durante tu comida principal y con agua. Al ser una mezcla de tantas plantas, conviene no tomarlo en ayunas.
No. Lleva colágeno de pescado y, por la glucosamina, hay que cuidarse con el marisco. En ambos casos, evítalo o pregunta a tu médico.
Habla antes con tu médico: boswellia, cúrcuma y harpagofito pueden alterar el efecto de estos fármacos.
5/5
Soy pastelera en Jerez y paso mucho tiempo de pie. Al agacharme por los moldes las rodillas protestaban y quise probar algo para ayudarlas.
Mi hermana me pasó ArtroFlex Active. Lo tomo en la comida, con agua, y salgo a andar por la Alameda Vieja cuando cierro. Con los nietos subo ya las escaleras sin pensarlo.
R— Rosario G., 63, Jerez de la Frontera
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.