Abona en la puerta
Árnica, harpagofito y consuelda, tres plantas de friega de toda la vida, y un extracto de cápsico que aporta el calor: gel de 50 ml con bomba, de dos a tres veces diarias. Dejas tu móvil, te llaman y pagas al recibir el paquete.
El cápsico, pariente de la guindilla, y el salicilato de metilo te dejan una sensación cálida al masajear.
Árnica, harpagofito y consuelda son raíces y flores con larga historia en ungüentos y masajes.
Menta, eucalipto y romero perfuman el gel y le dejan un fondo balsámico al frotar cuello, hombros y rodillas.
Cuatro extractos vegetales y tres esencias aromáticas, con salicilato de metilo y una base de glicerina, forman este gel de calor.
flor amarilla de montaña que lleva generaciones en las friegas
raíz de una planta del sur de África, habitual en los geles de masaje para articulaciones
hierba de ribera europea cuya raíz se empleaba en ungüentos caseros
pariente de la guindilla; es quien da la sensación de calor
fragancia de gaulteria, clásica en los productos de masaje con efecto cálido
tres esencias aromáticas que dan al gel su olor fresco
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Calienta. El cápsico y el salicilato de metilo producen esa sensación; si se hace excesiva, retira el gel con agua templada.
No. A pesar del nombre, su lista de ingredientes recoge extractos de planta, esencias y salicilato de metilo, no glucosamina.
Dos o tres, siempre en capa fina sobre piel seca. Más veces no añaden nada y pueden irritar.
No conviene: tapar el gel o sumar calor extra intensifica la sensación y puede irritar la piel.
5/5
Paso el día delante del ordenador en Alcalá y el cuello me acaba cargado. Un compañero de oficina me enseñó su frasco de Flexosamine PRO y compré uno.
Me doy el gel por la tarde en cuello y hombros, con un masaje suave. Me deja una sensación de calor agradable y me relajo antes de cenar. Y me levanto de la silla cada hora.
E— Evaristo P., 52, Alcalá de Henares
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.