Abona en la puerta
Rodiola, raíz de montañas frías que llevan siglos tomando quienes afrontan semanas exigentes, y hoja de ginkgo forman el dúo de Aurivit, con las vitaminas A y B2 como refuerzo. Las cápsulas, con comida y agua. Pides al teléfono y pagas al repartidor.
Rodiola y ginkgo son dos plantas tradicionales de quien necesita mantener la concentración.
La vitamina B2 contribuye a reducir el cansancio y la fatiga que se arrastran al final de la jornada.
La vitamina A contribuye al mantenimiento de la visión normal, útil si tus días pasan entre pantallas.
Dos extractos de planta y dos vitaminas en cada cápsula, con el ginkgo y la rodiola como pareja central.
hoja de un árbol que decora parques de todo el mundo y tiene tradición en la herbolaria
raíz de regiones frías y montañosas, tónico tradicional en épocas de mucha exigencia
liposoluble; contribuye a mantener la visión en estado normal
ayuda a que el cansancio acumulado se note menos al final del día
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Para adultos a partir de los 40 que buscan mantener la mente clara, la vista normal y el cansancio a raya con ginkgo y rodiola.
Siempre con comida y agua, como pide la etiqueta. Así reduces la posibilidad de digestión pesada.
Las que indique el envase; no superes esa cantidad. Si dudas de la pauta exacta, consulta con tu médico antes de empezar.
Quien toma anticoagulantes o aspirina cada día, las embarazadas, y quien perdió audición de golpe, que necesita médico y no suplementos.
5/5
Soy administrativa en una naviera de A Coruña y las tardes de cierre de mes me dejaban con la cabeza espesa. Una compañera usa Aurivit y me dejó un par de cápsulas.
Lo tomo con la comida de mediodía y un vaso de agua. Además me levanto cada hora a estirar las piernas, y me noto con los pensamientos más ordenados.
M— Montserrat F., 53, A Coruña
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.