Abona en la puerta
El ginkgo, 40 mg de extracto de su hoja, se une a las vitaminas B1, B2, B3, B6 y C para dar al oído y a la cabeza un mimo diario. Basta una cápsula al día. Te llama un asesor del proveedor, hablas con él y el dinero lo entregas al repartidor.
Una cápsula al día durante diez días, tragada con el desayuno y agua.
El extracto de su hoja es un clásico de quien cuida la circulación de los vasos pequeños.
Las vitaminas del grupo B contribuyen al sistema nervioso y la C, al sistema inmunitario normal.
Un extracto de hoja de ginkgo de 40 mg y cinco vitaminas hidrosolubles en una cápsula.
extracto de las hojas en abanico de un árbol milenario, aprovechado desde hace siglos en la herbolaria
la tiamina y la piridoxina, dos amigas de los nervios; la segunda quita además un punto de cansancio
la riboflavina, que interviene en la obtención de energía y en el trabajo de los nervios
niacina: respalda el sistema nervioso y contribuye a reducir la fatiga
antioxidante que protege las células y suma a las defensas
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Al empezar el día, junto al desayuno. La cápsula se traga entera con agua y no hace falta repartirla.
Para adultos que superan los 35 o 40 años y desean añadir ginkgo y vitaminas a su cuidado del oído y de la concentración.
El ginkgo puede intensificar su efecto. Enseña la caja a tu médico antes de empezar o no lo tomes.
Eso requiere cita médica urgente, no un suplemento. Tampoco lo uses antes de una operación programada.
5/5
Trabajo en un taller de carrocería en Getafe y el ruido de las lijadoras me acompaña toda la semana. Quería cuidar el oído con lo que tuviera a mano.
Mi cuñado tomó Ausen y yo hice igual: una cápsula con las tostadas. Y me puse tapones de protección, que debí ponerme antes. Termino los días con la cabeza más despejada.
R— Rodolfo H., 49, Getafe
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.