Abona en la puerta
Tres plantas de tisana, espino blanco, valeriana y melisa, más ajo y vitaminas B1, B3 y B6 en un frasquito de 10 ml. Las gotas van en agua, con un límite de 50 al día. Te llaman al móvil y cobras la entrega con efectivo al repartidor.
El espino blanco es la planta que se ha tomado en infusión durante generaciones para acompañar al corazón.
Valeriana y melisa forman la pareja clásica de las tisanas para soltar tensión antes de acostarse.
La tiamina contribuye al funcionamiento normal del corazón, y la niacina y la piridoxina cuidan del sistema nervioso.
Tres extractos concentrados 4:1, ajo con un 1 % de alicina y tres vitaminas B, todo en gotas para diluir.
espinoso arbusto de seto; con sus flores y hojas se preparan desde antiguo infusiones para el corazón
raíz de la tisana nocturna por excelencia, aliada de la calma al final del día
toronjil de aroma cítrico, compañero de la valeriana en las tisanas relajantes
bulbo cuyo compuesto azufrado da el olor intenso y que la cocina saludable asocia al corazón
tiamina, niacina y piridoxina: energía celular, nervios y menos sensación de agotamiento
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Sí, diluido en agua puede acompañar la cena o tomarse después. Con el estómago vacío el ajo y la valeriana pueden resultar más fuertes.
A quien nota el día largo y el pulso inquieto al llegar la noche y prefiere diluir un líquido antes que tragar cápsulas.
No lo hagas sin avisar a tu médico: espino blanco y ajo pueden sumar su efecto al de los fármacos del corazón y de la tensión.
En algunas personas sí, por eso conviene tomarlo al final del día y no ponerse al volante justo después.
Ante un dolor en el pecho, ahogo estando quieto o un corazón que no se calma, pide ayuda médica urgente; unas gotas no sirven de respuesta.
5/5
Soy administrativo en un ayuntamiento y las cenas tardías me dejaban el pulso inquieto hasta medianoche. Mi hermano lleva meses con estas gotas y me animé.
Las diluyo tras la cena y me siento un rato antes de acostarme. Doy menos vueltas en la cama y ya no miro el reloj a las tres. Eso sí, quité el segundo café de la tarde.
A— Aurelio P., 58, Toledo
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.