Abona en la puerta
¿Buscas un gesto sencillo para tu corazón? El espino blanco, hoja con 20 % de flavonas, y la vitamina B1, que contribuye a su función normal, encabezan estas cápsulas. Una al levantarte y otra en la cena. Rellena el formulario y paga en mano.
Con 0,6 mg de B1 por cápsula, la fórmula aporta el nutriente al que se reconoce función cardiaca.
Son 60 mg de hoja por cápsula, con un 20 % de flavonas, de la planta que más se nombra en el herbolario cardiaco.
Tupinambo, clavo, calabaza y chaga redondean la toma con fibra soluble y compuestos de origen vegetal.
Seis componentes por cápsula con su cantidad: espino blanco y B1 encabezan, y cuatro extractos los acompañan.
arbusto de setos de Europa, un clásico de los herbolarios para el corazón
fibra soluble del tubérculo del tupinambo, con pureza del 90 %
botón floral seco de aroma fuerte, el mismo que perfuma el vino especiado
pepita de calabaza moscada en extracto concentrado
hongo de corteza negra que crece sobre abedules en bosques fríos y se bebe en infusión
nutriente cuya función en el músculo cardiaco está reconocida oficialmente
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Adultos a partir de los 35 que desean sumar espino blanco y vitamina B1 a lo que ya hacen por su corazón y su circulación.
Con comida, una por la mañana y otra al cenar. De ese modo el estómago la lleva mejor y la inulina resulta menos molesta.
Hasta dos meses seguidos, y luego puedes repetir. Cada frasco son diez días a dos cápsulas diarias, así que un ciclo completo pide seis.
Si usas medicación cardiaca, para la tensión, anticoagulantes o antidiabéticos, pregunta a tu médico; y si los hongos te dan alergia, déjalo.
5/5
Soy electricista autónomo, treinta años subiendo escaleras con material al hombro. Pasados los cincuenta quería ocuparme de mi corazón con algo sencillo y pautado.
Mi hermana me trajo Herzeten desde Zaragoza. Una cápsula con el café y otra en la cena, y de paso he cambiado el embutido de cada día por pescado; me siento con mejor fondo.
E— Eladio V., 56, Calatayud
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.