Abona en la puerta
Cada vez que el despertador interno suena a las cuatro, la serenoa (360 mg diarios) es la baya que muchos hombres eligen para recuperar el sueño. Equinácea, ginkgo, licopeno y zinc la acompañan en tres cápsulas al día. Solicitud por móvil y pago al mensajero.
La serenoa, 360 mg diarios, es la baya de la que echa mano quien se levanta al baño y quiere dormir de un tirón.
Con 5,3 mg por dosis diaria, el zinc ayuda a conservar la testosterona en cifras normales y cuida la fertilidad.
Equinácea, linaza, centinodia y ginkgo se suman a la serenoa con extractos de uso clásico en tisanería.
Seis grupos de activos con la cantidad impresa en la etiqueta, y la serenoa como pieza central.
la baya de una palmera enana, protagonista de casi todo producto masculino pasados los cincuenta
flor violeta norteamericana, habitual en las tisanas del invierno
una semilla de textura suave y una hierba de infusión que redondean el lado vegetal
hoja de un árbol milenario, la que se toma pensando en la buena circulación
el pigmento del tomate, con presencia antioxidante dentro de la mezcla
mineral relacionado con la testosterona y con la fertilidad del varón
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Son tres al día: dos justo antes de almorzar y una antes de cenar. Subir la cantidad no multiplica nada y supera lo que marca la etiqueta.
El bote indica tomarlas antes de las comidas con agua. Si sientes el estómago revuelto, pásalas al comienzo del plato.
Los extractos de plantas trabajan sin prisa. Dale unas semanas de toma continuada antes de ver si duermes más seguido.
Quien toma finasterida, tamsulosina o anticoagulantes, o tiene una enfermedad autoinmune, ha de consultarlo antes con su médico.
5/5
Reparto mercancía por la Región de Murcia y llevaba meses despertándome a las cuatro para ir al baño. En la revisión me dijeron que todo estaba en su sitio para mi edad.
Un compañero de ruta me pasó Reprostat. Me tomo dos cápsulas antes de comer, una antes de cenar y ya no bebo agua en la sobremesa; hay noches en que duermo hasta las siete.
I— Isidro M., 61, Lorca
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.