Abona en la puerta
El ajenjo, ese amargo de toda la vida en la sobremesa, el clavo aromático y la cáscara de nuez verde comparten cápsula para quien termina las comidas pesado. Una durante el plato principal, con agua. Treinta por caja. Pides por teléfono; pagas en mano.
Ajenjo y clavo son dos clásicos de los remedios de abuela para después de comer.
Se traga con el primer plato fuerte, sin tomas extra repartidas por el día.
Una caja cubre unas semanas de uso, el tiempo razonable para valorar si te sienta bien.
Una planta amarga, una especia y un fruto verde: tres ingredientes vegetales de uso antiguo, reunidos en cada cápsula.
hierba de sabor muy amargo, frecuente en las infusiones y licores digestivos de la tradición europea
el botón floral seco del clavero, una especia de aroma intenso desde la antigüedad
la cubierta carnosa del fruto, recogida antes de que madure
Llamadme al móvilAbona en la puerta
Adultos que quieren más ligereza tras comidas copiosas. Si estás embarazada, das el pecho o tienes epilepsia, no lo tomes.
En mitad de la comida y con agua. Lejos de la mesa, el amargor del ajenjo puede dejar ardor de estómago.
Unas semanas, que es lo que cubre una caja de 30. Alargarlo varios meses pide antes consejo médico, por el ajenjo.
No es recomendable: la nuez verde pertenece a los frutos secos, así que quien sea alérgico a ellos debe dejarlo de lado.
5/5
Soy carnicero en el mercado de abastos de Cádiz y como a deshoras, casi siempre de pie. Al terminar la jornada tenía el estómago como un plomo.
Mi primo probó Toxofil y me pasó una caja. Tomo la cápsula con mi comida y, por mi parte, he dejado de picar a deshoras. Estoy más cómodo después de cada comida.
F— Felipe R., 55, Cádiz
Escribes tu nombre y tu móvil, nada más. Sin tarjetas ni cuentas bancarias de por medio.
El asesor del proveedor repasa contigo el domicilio, cuántas unidades te llevas y qué jornada te va mejor para recibirlas.
El repartidor te entrega el paquete y tú le das el dinero en metálico.